El mar
El Mar estaba de buen humor. Estaba en calma. Reía. Jugaba con la misteriosa luna, alzándose y dejándose caer. El sol lo coloreaba de cien colores y unas franjas de plata lo hacían precioso; y ahora el mar quería que todos entraran en él… que jugaran con él. Hacía ya días que no estaba enfadado….